SOC 1 y SOC 2: en qué se diferencian y cómo identificar cuál corresponde a su organización.

La diferencia entre un informe SOC 1 y uno SOC 2 no está en su rigor ni en su nivel de exigencia, sino en la pregunta que cada uno responde. Un informe SOC 1 evalúa los controles de una organización de servicios que resultan relevantes para los estados financieros de sus clientes. Un informe SOC 2 evalúa los controles vinculados a la seguridad de la información y al tratamiento de los datos. Ninguno reemplaza al otro: se emiten para destinatarios distintos y responden a necesidades distintas.

El modo más directo de identificar cuál corresponde es observar quién solicita el informe y para qué lo va a utilizar. Si el requerimiento proviene del área financiera de un cliente, o de sus auditores externos en el marco de una auditoría de estados financieros, el informe que corresponde es SOC 1.

Esto ocurre habitualmente cuando la organización presta servicios que inciden de manera directa en la información contable de sus clientes, como liquidación de sueldos, procesamiento de pagos, facturación o administración de activos.

En esos casos, el auditor externo del cliente necesita entender cómo funcionan los controles del proveedor, porque forman parte del circuito que da origen a las cifras que audita.
Si, en cambio, el requerimiento proviene del área de seguridad de la información, de tecnología o de compras, y el foco está puesto en cómo se protegen los datos que se le confían a la organización, el informe que corresponde es SOC 2. 

Este escenario se presenta cuando el proveedor almacena, procesa o transmite información sensible de sus clientes, y estos necesitan garantías sobre la confidencialidad, la disponibilidad y la integridad de esos datos. En los últimos años, el informe SOC 2 se consolidó como un requisito habitual en los procesos de evaluación de proveedores tecnológicos por parte de grandes organizaciones.
Existe además una segunda decisión, que se superpone a la anterior y suele generar confusión: la elección entre un informe de Tipo 1 y uno de Tipo 2. Esta distinción aplica tanto a SOC 1 como a SOC 2. Un informe de Tipo 1 evalúa si los controles están adecuadamente diseñados en un momento determinado.

Un informe de Tipo 2 evalúa, además, si esos controles operaron de manera efectiva a lo largo de un período, que habitualmente abarca entre tres y doce meses. Por esa razón, un informe de Tipo 2 requiere un plazo considerablemente mayor de preparación y ejecución.
En la práctica, quien solicita el informe suele definir el tipo que necesita, y cuando lo requiere para su propio proceso de auditoría, generalmente espera un informe de Tipo 2.

 Para una organización que atraviesa este proceso por primera vez, o que implementó cambios recientes en sus sistemas, comenzar con un informe de Tipo 1 permite ordenar y documentar los controles antes de someterlos a una evaluación de efectividad operativa sostenida en el tiempo.

Conviene tener presente que ambos informes son emitidos por auditores independientes bajo estándares de atestación, y que una organización puede requerir los dos de manera simultánea. Un proveedor que procesa transacciones financieras y a la vez administra datos sensibles de sus clientes puede necesitar un SOC 1 para el área financiera y un SOC 2 para el área de seguridad. No se trata de marcos excluyentes, sino complementarios.

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