La parábola del sadhu

Hace muchos años Bowen McCoy escribió la parábola del sadhu. En la misma describe una experiencia personal subiendo el Himalaya con otro compañero y otros grupos ocasionales que coincidían en el desafío. Bastante cerca de llegar a la cima (el objetivo del viaje) encuentran a un hombre casi a punto de congelarse. Era una persona espiritual que los hindúes llaman sadhu. Cada uno de los personajes que estaban escalando dieron una solución parcial al sadhu (unos lo bajaron de la zona más peligrosa, otros le dieron comida y los últimos comida) pero en definitiva lo dejaron en una roca en el camino, librado a su suerte. Todos querían llegar a la cima y el sadhu fue un retraso en la meta. En definitiva no supieron si había sobrevivido.

Todos aplicaron un análisis en relación con la responsabilidad de cada uno. Al no considerarse un equipo, ni tener un esquema de valores compartidos, no tuvieron forma de consensuar lo que debían hacer respecto a un ser humano que estaba en peligro, apareció en su camino y no tenía otra posibilidad de salvarse si no era por las acciones de ese grupo de personas que accidentalmente pasó a su lado.

(Si te interesa leerla -cosa que recomendamos- te dejamos un link para acceder al documento: https://edoc.pub/la-parabola-del-sadhu-pdf-free.html)

En estos momentos, donde pueden cambiar mucho los objetivos, los mercados y podríamos tener que tomar decisiones extremas e indeseadas, es bueno analizar la vigencia de los valores de la organización y compartirlos entre todas las personas internas y externas a la misma para asegurar que como equipo trabajamos en alcanzar la misma meta.

En Crearis Latam podemos ayudarte a recorrer exitosamente ese camino.

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