Muchas veces observamos organizaciones queimplementan programas de integridad y parecen movidas por un decálogo de malas prácticas para asegurar el fracaso del proyecto. Y mágicamente siempre lo logran.

A continuación un breve resumen del pérfido decálogo:

  1. Copiar el esquema de otro lugar. No considerar las particularidades, cultura y lugar físico de la organización. Si es posible un copiar y pegar sin modificaciones (si se deja en alguna parte del texto el nombre de la organización copiada, mucho mejor). Esto permite mostrar la poca dedicación e importancia que se da al programa.
  2. Hacerlo como un hecho administrativo, sin comunicar ni transmitir a la organización y terceros los documentos y motivos de lo que se lleva adelante. 
  3. No integrar el programa de integridad al día a día de la organización. Esto permitirá que todos lo vean como algo alejado y poco operativo.
  4. Que la alta dirección de la organización descrea de estos instrumentos. Esto se percibirá rápidamente y el programa pasará a ser un elemento de decoración organizacional.
  5. Hacer documentos largos, redactados de manera técnica y poco amigables. Esto hará que el resto de la organización sólo lo mire por la noche, para poder conciliar el sueño.
  6. Que la persona que impulse el programa no comulgue con los principios. Mejor aún si la organización lo percibe con antecedentes contrarios a las conductas previstas en el esquema.
  7. Que los documentos (códigos de ética, políticas, etc.) sean exigencias para los niveles más bajos de la pirámide organizacional y no alcance al vértice superior. Implementar dos morales en una organización es una garantía de descreimiento para actores internos y externos.
  8. Implementarlo rápido, dejar constancia que se hizo y olvidarse rápido de su existencia.
  9. Impulsar el programa como una serie de prohibiciones. Recalcar siempre lo que no debe hacerse, sin dar muchos motivos del por qué.
  10. Ante situaciones de apartamientos siempre aplicar excepciones a lo definido, de manera tal que la regla sea lo no contemplado.

Creemos que aplicando estas simples reglas en poco tiempo puedo lograrse el fracaso total del programa.

Pero, si la intención de tu organización es llegar al éxito en Crearis Latam podemos ayudarte a conseguir los mejores resultados, para no seguir este decálogo aún cuando pensemos que no lo hacemos.


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