Según estudios de mercado en China se consume cuatro tazas de café por año, muy lejos de las 250 de EEUU y a distancias siderales de las 700 de Italia (si es posible comparar el ristretto con el café de filtro, dirían estos últimos). Este diferencial multiplicado por la población China llevó a firmas como Starbucks a comenzar una agresiva campaña de apertura de locales en dicho país. En 2017 un grupo de jóvenes chinos fundan Luckin Coffee. Con un esquema más tecnológico que el de Starbucks, tratan de competir frente a frente a esta firma (casi literal, los 4.500  locales abren casi frente a los del líder americano).

En mayo de 2019 comienzan a cotizar en NASDAQ (EEUU) y en pocos meses la acción sube por encima del 100% del valor inicial. Con la potencialidad del mercado y la moderna app que impulsaría las ventas se transforman en una estrella para los inversores.

A principios de este año un informe anónimo que se supone sale de Muddy Waters Research (un temible operador de corto, que son los que apuestan a la baja como en la película “The Big Short”, “La gran apuesta” por estas latitudes) señala graves problemas en los números de la compañía. El auditor de la empresa, en base a esta denuncia, inicia una investigación y comprueba en abril de este año que el 40% de las ventas de los últimos tres trimestres de 2019 eran inexistentes. Se realizaban transacciones de venta online de café a afiliados sin la entrega del producto ni cobro del mismo (el faltante se valorizó en USD 310 Millones).

Considerando que la cotización de una empresa en EEUU implica la realización de determinadas exigencias, como la presentación de balances trimestrales, es increíble que ese monto de fraude pudiera pasar inadvertido para el auditor, por los rubros afectados y lo lejano a la inmaterialidad.

Dato curioso, la firma auditora es la misma de Wirecard (te dejamos el link al artículo que publicamos https://www.crearis-latam.com/art%C3%ADculos/es-wirecard-el-nuevo-enron?c=compliance)

Esto muestra la debilidad de las regulaciones y reguladores (SEC incluída) y las limitaciones de las revisiones si no se profundiza en el Compliance y el control interno de las empresas.

No es el único caso de empresas chinas que terminan mal. Recomendamos el documental “The China Hustle”, que está en varias plataformas de streaming (casualmente del 2017, año de la creación de Luckin Coffee).


Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.