Muchas veces las organizaciones, y sobre todo los responsables de llevar adelante un programa de Compliance, llegan a sentir cierto desánimo por lo complejo que suele ser implementar un programa de este tipo y convencer a las personas de su utilidad.

Hay en la naturaleza un ejemplo que nos puede ser útil. El bambú necesita siete años de cuidados para salir a la superficie. En todo ese tiempo va formando un complejo sistema de raíces. No importa que se haga, no será posible verlo por siete años. Tampoco es que no haya actividad, es el momento donde se construye la estructura más importante para el desarrollo futuro.Un cultivador de bambú deberá realizar todos los esfuerzos sin ver en el corto plazo ningún incentivo que le vaya confirmando que la planta responde al crecimiento. El cultivador experimentado mantendrá la calma y tendrá la convicción que en el tiempo que corresponda se verán los frutos. El inexperto querrá hurgar todos los días en la tierra queriendo ver el crecimiento invisible, y con eso puede terminar atentando contra su propia obra.

Y cumplido ese plazo la planta sale a luz. Y lo más increíble es que pasa a ser la de crecimiento más rápido. En solo seis semanas puede llegar a los treinta metros.

También el bambú puede darnos un buen ejemplo de la resistencia. Una varilla resiste a la tracción más que una de hierro. Su atributo principal es la flexibilidad. No es rígido. No se quiebra ante la tensión. Esto debiera ser algo fundamental en un programa de Compliance. Ver su resistencia ante una crisis. Y eso no se logra con la rigidez de un enunciado sino con instrumentos que permitan flexibilidad para afrontar escenarios desconocidos.

En un cambio cultural, que en gran parte es lo que significa un programa de Compliance hay que ir sembrando sin pensar en ver los frutos principales en el corto plazo. Sí tendremos mejoras. Pero los cambios consistentes se darán en el largo plazo. Por eso la importancia de ir acompañando ese proceso para no quedar sólo en la acción fundacional. Y no mantener un dogmatismo cerrado. Hay que ir cuidando que esas raíces vayan penetrando en cada parte, que llegue a cada uno. En un momento, mucho antes de los siete años del bambú para nuestra suerte, esa manifestación se dará. Y el compliance será parte del todo.

En Crearis Latam te acompañamos en el proceso.

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